Cistella

Cap producte

Transport 0,00 €
Total 0,00 €

Els preus són amb IVA inclòs

Cistella Ho compro

Cercar

OREMUS MANDOLAS 2017 75cl

15,50 € IVA inclòs

1034

Afegir al carretó

Con la ayuda de la más avanzada tecnología y un importante parque de barricas de roble nuevo de los circundantes montes de Zemplén, en Oremus se elabora el Tokaj Furmint seco Mandolás. Después de la fermentación, y de acuerdo con la tradición de la región, se mantiene en las barricas nuevas durante varios meses y durante un mes se deja con sus lías, removiéndolo frecuentemente. Con este cuidadoso tratamiento, el Furmint seco de Tokaj Oremus expresa armónicamente el carácter frutal diferente de la uva, los aromas minerales del terreno, y ofrece un sabroso paso de boca que añade untuosidad a las notas afrutadas, terminando con la frescura de la acidez típica de la región y de sus vinos.


 

Entorno

 

Los viñedos y las bodegas Tokaj Oremus están ubicados en Tolcsva, uno de los pueblos más famosos de la región de Tokaj-Hegyalja, en el nordeste de Hungría.

Tokaj Oremus se enorgullece de tener 115 hectáreas de viñedos de ubicación tan hermosa como las fajas Mandulás, Kútpatka, viñedos de primera categoría, que siempre han pertenecido al patrimonio de familias de la nobleza, como las estirpes de los Rákóczi, Szirmay y Dessewffly. La vid, plantada al pie de los montes, en altitud que no supera los 200 metros sobre el nivel del mar, se siente segura protegida del viento del norte, a la par que por tal situación recibe un sol abundante. Todos estos factores se alían con el trabajo del viticultor y el del bodeguero, depositario de secretos que se transmiten de padres a hijos, para permitir el logro de vinos de la mejor calidad.

 


 

El Clima

 

El secreto de los vinos de Tokaj recae, sobre todo, en el microclima especial que se crea en otoño: en este tiempo, durante la última etapa de la maduración de la uva, se suceden armoniosamente las brumas y lluvias con los días soleados y cálidos, lo cual favorece la podredumbre noble de las uvas, base del vino aszú.

Naturalmente, no todos los años se dan las condiciones climáticas necesarias para la aparición de la podredumbre noble. Como un elixir preciado, los vinos aszú son bienes escasos, unas rarezas que no están aseguradas ni en todas las vendimias, ni en generosas cantidades. Algo que fortalece, aún más si cabe, su carácter de vino único.

 


 

El Proceso

 

Los vinos de Tokaj se elaboran exclusivamente a partir de uvas blancas. Parece ser que en la región existieron variedades tintas hasta la epidemia de la filoxera en 1885, pero que posteriormente la zona se especializó en el cultivo de cepas blancas, entre las que se podían contar numerosas especies diferentes. Sin embargo, la filoxera, a su paso por Hungría, realizó su particular criba y sólo sobrevivieron las tres actualmente empleadas y, afortunadamente, las de mejor calidad: furmint (55% del viñedo), hárslevelü (45%) y muscat lunel (5%).

La furmint es el ingrediente principal del Tokaj. De racimos compactos y apretados, esta uva se caracteriza por su maduración tardía y elevada acidez. Soporta muy bien la sequía y es la más propensa a los ataques de la botrytis cinerea o podredumbre noble.

La vendimia comienza mediado ya octubre -tradicionalmente el día 28, día de San Simón y San Judas-, y llega a prolongarse, a veces, hasta final de noviembre.

 


 

La bodega de crianza principal, en Tolcsva, tiene un laberinto de cinco kilómetros de pasillos en tres niveles. Fue construida entre los siglos XIII y XVII y tiene una capacidad de almacenaje impresionante. Las bodegas deben su aire puro en parte a los respiraderos llamados léleklyuk (hueco de ánimas), y en parte al moho noble, cladosporium cellare, que forma una gruesa capa en las paredes. Aquí se cría el vino, dependiendo de su calidad, a una temperatura permanente y con un porcentaje constante de humedad. Estos hongos son capaces de absorber, por un proceso de microcondensación, los ésteres, aldehídos volátiles, ácidos volátiles y vapores de alcohol producidos por la evaporación del vino y que permanecen en el aire, en un proceso de simbiosis total.

 


 

La reglamentación no obliga a mantener el vino en botella después de su crianza en barrica pero deja abierta la posibilidad de que el vino permanezca embotellado en la bodega antes de salir al mercado, tanto para los Szamorodni (1 año en Tokaj Oremus) como para los Aszú (2 años en Tokaj Oremus). La crianza del vino de Tokaj en la botella adquiere un valor importante dentro de la tradición de la región.

Gracias a su elevada acidez, los vinos de Tokaj, especialmente el vino de Tokaj Aszú, tienen una vida centenaria en la botella. Ésta es la base de los vinos de museo que se guardan celosamente en las bodegas tradicionales de crianza. Tokaj Oremus, fiel al valor de la tradición, efectúa la crianza de sus vinos en botella, en gran parte en los pasillos de las bodegas de crianza, junto a los muros recubiertos de cladosporium cellare, donde el vino va desarrollando su complejidad aromática, junto a las viejas añadas que duermen en la vinoteca, antes de salir al mercado.



Maridaje

Se aconseja el consumo de los vinos de Tokaj entre 8 y 10 ºC.
Se recomienda con mariscos y pescados crudos, cocidos y en salsa, o mousse de aquéllos, con sopas, espárragos, carnes blancas y asados de aves de corral.



  • Añada 2017
  • Reference AZVE007006B6